jueves, 12 de febrero de 2009

Confianza y consumo educado

La misma actitud que muestra el PP contra la justicia, por considerar un atentado personal la persecución de los que considera sus delincuentes, es la que muestra la clase social económica y políticamente poderosa y directamente relacionada con la crisis.

Todos sabemos quienes fueron los actores directos del fraude-robo (Financieros y Bancos) y sus colaboradores directos (analistas, auditores y autoridades monetarias y gubernamentales) que no controlaron el robo-fraude a gran escala ¿Solución?

Es evidente que, tanto en uno como en otro caso, no está en repudiar al órgano sancionador ni echarle la culpa al muerto, sino en hacer auto crítica y DIMITIR, cuando menos.

Un sistema económico basado en la confianza, no se va a recuperar con medidas de política económica coyunturales, hay que cambiar la estructura y, además, recuperar la confianza nombrando y sancionando a los culpables, de otra forma: ¿Quién va a confiar en los que delinquieron una vez sin castigo y que siguen cortando el bacalao?

El cambio estructural ha de tener que ver, en parte, con la educación del consumidor. Ya no somos trabajadores productores, somos principalmente consumidores, pero de momento analfabetos. Hay que culturizar el consumo y un educado consumo coadyuvará al control de los desmanes económicos.

Hay que aprender a elegir bien que comprar y donde gastar, por ejemplo: ¿Cree usted acertado comprar su coche fabricado en Asia porque ahorra 3.000,00 € en lugar de comprar un vehículo fabricado en España? La mayoría diríamos que si, pero económicamente lo único que hacemos es ahorrar a corto plazo y colaborar a un traslado de la producción al extranjero. ¡Piénselo sino! porque, el ahorro de hoy puede ser paro de mañana.