martes, 29 de diciembre de 2009

D. Antonio y D. José (Pepe)

Estos dos personajes uno vivo y otro  fallecido son dos PISCARDOS, tal como puse, con mayusculas, aunque no se si ambos nacieron allí, da igual. Médicos y fabulosas personas, que es lo importante.

De D. Antonio viví situaciones en las que demostró, a un niño de menos de 10 años, una humanidad, cariño y aprecio por cualquier ser humano, que hoy día seria un ejemplo de podio, a D. José no le conozco con la profundidad que a D. Antonio, pero por las referencias que tengo y las "consultas" que le "dan" mis progenitores telefónicamente, es igual o mejor que su padre y más en estos tiempos.

Puse en el título Pepe, porque considerando lo antedicho quizás no le guste el Don y a D. Antonio no se lo quito porque además de ser de otra época, yo no sabría llamarle de otra forma, el don siempre se lo doy a quien admiro y hasta ahora lo tienen cuatro o cinco. Los mencionados y otro par, de momento.

Dice muy bien lobezno en su frase "Es como cuando el hijo de un genio ve en su padre a su padre y no otra cosa". Esto está "muy bien traído".

Un ejemplo a tener muy en cuenta, padre e hijo, en los tiempos que corren, dedicados a los demás y con su dedicación, porporcionan felicidad al prójimo y por ende (seguro) a sí mismos, esto no es solo inteligencia es sabiduría, un estadio superior al que muy pocos pueden llegar. Esta, la sabiduria, es hacer feliz a los demás siendo uno mismo feliz y creo que D. Antonio ya lo consiguió y Pepe lo conseguirá, sin duda.

¡Salud!