jueves, 28 de julio de 2011

De la Edad Media a las noches de Filandón pasando por la católica Isabel y el "Autoritario"

Esta tarde, cumpliendo con mis obligaciones domésticas, oí en RNE 1 a las 19,10 a 19,20 aproximadamente, un apartado de programa donde se oía filandón, calecho, Luis Mateo y otro filandonero leonés de nombre menos original, pero fetén, escritor también y con buen tino; promueven ellos el Filandón, de tal forma que en Cuba les recibieron con una pancarta: "Filandones" ¡Coño! como si fueran Sabina y Serrat, pero de León y calecheros ¡Cosas!

El oído atento a los calechos radiofónicos y la vista en la web de Inculca, con una Jornada Medieval, todo ello mientras se freían las patatas de una tortilla que acabó siendo histórica en la confección, el sabor, pasable: "pue comese" Claro, tanta atención a la historia con una máquina del tiempo defectuosamente creada y mal engrasada, pues "pue comese"

Las humanidades hacen comprender los tiempos, las gentes, los comportamientos, las artes. La técnica los fenómenos, las máquinas, las tareas, los trabajos, de ahí que mi máquina del tiempo, labrada con un bachiller denominado Técnico Laboral se atasque con la historia, las actitudes, los calechos y los cuentos de las gentes.

Llegué a vislumbrar una edad, que creo la Media, a través de PRESURA, un libro escrito por mi tío Gonzalo, que me gustó, pero estoy convencido que no le saqué todo el jugo porque mi máquina del tiempo está mal engrasada. Me quedé en las noches de finlandón más acá en el tiempo y por tanto más comprensibles.

Mis conocimientos históricos van desde Isabel La Católica, un ente fantástico e intemporal, directamente al "autoritario" Franco, el salvador de .... Por tanto, me pierdo en los siglos y no asimilo la Edad Media, las noches de Filandón, ni nada. Hay que ver que lastre cultural padece uno y se da cuenta cuando tiene muchos años, pero se da cuenta. Aunque alguno quiere reponer la "Universidad Politécnica" ¡que cosas! Parece que prima la incultura irracional y la técnica brutal, haremos hombres trabajadores y consumidores, en lugar de cultivados seres racionales con espíritu crítico y libre.

Promocionad las Jornadas Medievales, los Finlandones, los Calechos, es decir, la Cultura, que si no, nos van a joder más pronto que tarde.