domingo, 12 de julio de 2009

Vivos muertos

Todos tenemos algún vivo-muerto, éstos son las personas que no nos hablan, pero que están ahí y son importantes, un familiar, un compañero de trabajo, una exnovia o exnovio, un amigo o amiga.

Los vivos-muertos molestan, porque aunque no hablan están presentes, siempre te están rozando, hablan a tu alrededor y aturden intencionadamente, por eso pueden llegar a cabrear más que molestar o incordiar.

Con los vivos-muertos un día has de coincidir y ... ¿Qué hacer, qué decir? Tiene uno que prepararse para una muy embarazosa situación

Una particularidad de los vivos-muertos es que hay que soportarlos aún muertos, hay veces que producen tanto cabreo, que llegas a desear que mueran, pero como están muertos no tiene efecto el maleficio.

Los vivos-muertos, son aquellos seres que no están porque no quieren, pero tampoco quieren dejar de estar y no estando físicamente, están presentes siempre, crean incertidumbre y malestar; ese es su fin.

Un vivo-muerto no protesta para quien es un vivo-muerto, sino que atiende a todo lo que tiene alrededor del ignorado. Ya sabe que está muerto, no se mueve para él, pero conoce a la vez que está vivo pues se muestra por los adyacentes del ignorado.

Además no es una actitud voluntaria, es producto de su conducta diaria de su hacer habitual y su forma de expresión o de ser, sin más.

Un vivo-muerto es un ser que se quedó ante otro sin expresión, sin voluntad, sin nada que decir. Aunque es incapaz de no molestar al otro aún sin querer y pretendiendo ignorarlo

Es una postura que parece inteligente y se aleja de ésta en silencio, como poco es original, pero no inteligente, cuando hay demasiado silencio eso se llama mudez, no inteligencia, del diálogo nace la inteligencia no del silencio, sino cómo evolucinó el hombre, mas que comunicándose, hablando.