Cómo hay que ser o qué hay que pensar, para supeditar la ganancia empresarial, al silencio cobarde o interesado, no denunciando la guerra ilegal de EEUU e Israel con Irán, que contraviene toda norma internacional, que nos hemos dado y justifica, de paso, la muerte de miles de inocentes, aún siendo el gobierno de Irán una tropelía, que atenta, sobre todo, contra las mujeres y la falta de democracia, a la que faltan igualmente EEUU e Israel con su violenta e irresponsable actitud.
Igual en Gaza con Israel, no condenar ese genocidio, por ni se sabe que argumentos, convierte ese silencio en cómplice de semejante aberración, que no tiene justificación alguna.
Así, con estas actitudes, ponemos la ganancia empresarial o el interés de un gobierno genocida, por encima de la vida humana, dejándonos sin dignidad, deshumanizándonos y convirtiéndonos en seres oscuros, malvados, cobardes y egoístas.
Es horrible, ver lo mal que evolucionamos como sociedad.
Esto quizás tenga su origen en la cultura que medios de comunicación, algunas escuelas económicas, parte de los políticos que votamos y algunos empresarios, vienen inculcando desde hace demasiado tiempo:
- Individualismo, cuando socialmente es, como mínimo, inapropiado; en lugar de ser solidarios entre todos, como socialmente corresponde.
- Competir entre empresas y/o personas constantemente, cuando se compite entre 100 empresas o personas, gana una y pierden 99, esto socialmente es una aberración. Colaborar y cooperar en más eficaz socialmente, pero los accionistas no cobrarían tanto.
- Poner como primer objetivo empresarial la ganancia, en lugar de la satisfacción de necesidades humanas, que es a lo que real y socialmente debe dedicarse la empresa.
- Hacer que el dinero sea un fin, cuando es un medio de pago. Y hacer que éste se reproduzca, irracionalmente: financiarización.


