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domingo, 13 de septiembre de 2026

Educación

 Enseñanza docente y reglada  

  El auténtico problema de la enseñanza y desde hace años, por eso empeora, es principalmente la diferencia de tiempos entre la política (que la regula indebidamente) cada legislatura: 4 años, siendo los tiempos de la enseñanza, de la educación en sí, mucho más lenta, además lo que precisa son más medios materiales y humanos, menos interferencias de los no profesionales y no cambios de normas cuatrienales.

    Precisa de un pacto político para lo indicado y mantenido en el tiempo. Aunque conocemos las malvadas intervenciones del PP a través de su ex-ministro Wert y la incompetencia y hasta aquiescencia del PSOE, con al concertada al menos.

   Así que mientras en ésta enseñanza siga mandando la política, y  escondida tras la crematística que nos habita, no habrá solución buena ni posible.

Se trata de educar personas no trabajadores-consumidores, que eso mide PISA mandada por la OCDE, puede que sea un medidor más bruto que el propio PIB, la forma más bruta de medir como va la economía de un lugar o país.

   Aquí no se enfrenta el problema: la educación debida. Se disputa un control político de ella, para manejar anti-democráticamente al pueblo soberano y se mantiene el problema con esa espuria intención.

   Esto interesa demasiado a la oligarquía que controla la privada, concertada y religiosa, cada año con más énfasis porque ella manda aunque gobierne el PSOE. Gobernar no significa tener el poder, como quieren hacernos creer, hay que dominar las Instituciones: Policía, Ejército, Enseñanza, la Administración y eso el PSOE no lo domina, es la oligarquía a través de sus partidos: PP sobre todo y Vox, a quienes remunera en exceso y da crédito al PSOE para amarrarlo.

   Se puede doblegar a la oligarquía con unión, voluntad política y la calle abandonada hace tiempo, con menos egos y "silloncitos" en la izquierda y más voluntad democrática y soberanía popular, como manda la Constitución. Herramientas hay y aquí las expongo humildemente.

viernes, 11 de septiembre de 2026

En primera página El Comercio, indirectamente, a favor de la guerra.

 El Principado prevé que la compra de Barros tenga un impacto de 600 millones

   La inversión de 10.6 millones con la colaboración adecuada en enseñanza, sanidad y cuidados, tendría una consecuencia social más a largo plazo, sino con tanto impacto, con muchísimo impacto social y beneficios para todos, que de esos 600 millones es seguro que la mayoría revierten en la oligarquía y no en el soberano pueblo. 

   Y se crea trabajo mucho más estable, fijo y duradero si se colabora, como debería ser siempre, con la Economía Social: Cooperativismo y no individualismo y competencia. Todo ello más importante que la creación de instrumentos para MATAR.

   ¡Piénsalo bien socialista y mira a quién y porqué le votas! ¿O es que la empresa de capital invierte en universidades, en la concertada y en la sanidad y residencias de ancianos para perder dinero?

La compleja y difícil pregunta, pero con solución

    ¿Cómo después de 45 años de neoliberalismo económico y educación ciudadana en el mismo, se podría revertir la situación?

* Los enlaces amplían lo indicado aquí

   Es una injusticia estúpida trabajar para beneficio de una minoría, que se queda con la riqueza creada por todos en beneficio propio, por poseer capital, que no hay porqué remunerar porque no produce nada por si mismo: Es el resultado de la acumulación creada previamente y usada para coaccionar en la producción de más riqueza, que solo debería atender necesidades humanas y no acumulación de un medio de pago. Esto es lo que hay que enseñar, mostrar y explicar. Creo que hasta algunos obreros de derechas lo entenderán.

   Cuatro pilares: Educación, Sistema Económico, Sistema político: Partidos, Soberanía popular y po ende democracia directa.

   Pues inicialmente, dedicando la educación a formar personas no trabajadores-consumidores, PERSONAS. Aquí el palo lo dio Wert Ministro del PP de educación, eliminando la Educación para la Ciudadanía y cargándose la Filosofía en varios cursos.

   Y la Economía no debe ser el neoliberalismo, porque antepone el beneficio empresarial por encima de personas y planeta y esa estrategia es destructiva: el incremento constante del beneficio en un planeta finito es una aberración imposible en el tiempo, una quimera, que estamos sufriendo la mayoría en beneficio de cuatro oligarcas, por la desigualdad abismal que produce.

   La Economía debe ser tal, es decir, la herramienta social que permita satisfacer necesidades humanas de la forma mejor y más sostenible, que así fue concebida, no como herramienta para ganar dinero, eso es crematística.

   Consecuencia de estas dos premisas es el desarrollo de una cultura en favor de las personas, educadas como tales, no como en "Homo Economicus" que nos malvenden, sino como personas con la complejidad propia de cada una y diferentes.

   Referente a la educación general no sé como enfocarla pero creo que la mayoría de profesionales preferirá educar personas que "Homo Economicus" que es un invento.

   Referente a la Economía hay que mostrar, porque ya existen, las alternativas al Sistema Económico Hegemónico: El Capitalismo, ahora salvaje por el libertinaje de que disfruta: Tecnofeudalismo.

Todo esto debe tener una base política sólida. Es decir, el pueblo debe tener la vía para expresar y demandar su opinión. Es el Soberano tal como indica nuestra Constitución. Art.: 1.2

   Aquí los partidos políticos deben canalizar debidamente esas demandas sociales y para ello precisan ser transformadores y ellos mismos tienen que transformarse en democráticos, que no lo son, porque se rigen por sus directivas comités o lo que sea y no por la voluntad popular de sus bases a las que ni consultan.

Podemos ha sido el único que se acercó durante un tiempo con los círculos y abandonó cuando la comunicación entre ellos y los representantes cambió la dirección de abajo a arriba a la inversa.

   Contrariamente el PSOE es el más alejado de sus bases y de la calle que abandonó, dejando hueco al fascismo que padecemos y por su actitud neoliberal más allá de la socialdemocracia, Éste además hegemónico partido de izquierdas, supuestamente, es quien más debe transformarse o llegará a la irrelevancia.

   El resto de partidos entre uno y otro, también deben tener el cuenta la soberanía popular, como dice la Constitución que es la que debe mandar para que la democracia exista en todo ámbito social y para ello los "lidercitos": Cola de ratón con aspiraciones a cabeza de león, deben respetar las bases y la democracia internas y apartar sus grandes egos y arrastrando sillones al almacén, para unirse o separarse a otros partidos, cuando lo demande la soberanía popular ¡demócratas! y no autócratas.

   Como dice nuestra constitución la soberanía recae en el pueblo: El único soberano.

   Y finalmente, la Administración atendiendo lo antedicho debe apoyar más los sistemas económicos democráticos y no el capitalismo que no lo es.

Con esta base y lo antedicho, podemos cambiar el capitalismo por sus alternativas:

   La Economía Social está aquí en forma de cooperativas desde hace más de 200 años y cuando además es Solidaria es más eficaz y efectiva. Y además existe un, en mi opinión excelente complemento la Economía de Bien Común.

   Se caracterizan por sus principios sociales y organización democrática, como pueden comprobar en los en los enlaces indicados y ahí está la solución, en su masiva implantación, que no será fácil por la posición oligarca, pero nos necesitan ambos ámbitos a las personas y ahí si podemos elegir localmente, para expandir la cuestión hasta el total. Para ello es muy necesario, si no imprescindible, la ayuda de la Administración Pública, que existe como se ve en el enlace de la Economía Social.

   Siempre teniendo en cuenta que la llegada de la derecha a dicha Administración lo impedirá si puede.

   Me permití crear una sistema conjunto con las dos opciones, que solo es ésta idea del enlace anterior.

   Lo tenemos delante y aún dudamos. ¿Somos incultos y nada innovadores?  Porque ¡No se puede concebir un estado democrático sin Soberanía popular!