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sábado, 21 de marzo de 2026

Hay una parte de la oposición, que no es tal

   Una oposición, como debe ser: Será, además de ética, razonada, es decir expondrá puntos de vista distintos del gobierno y los explicará para dar una visión diferente y facilitar la opción de cambio democrático en la siguiente cita en las urnas.

   Ahora bien, cuando esa oposición en vez de ética, educada y razonable, no aporta sino, brutalidad, insultos y es agresiva, no sirve de nada y desvirtúa la institución parlamentaria, donde ha de irse a parlamentar razonadamente y convencer no a vencer. 

   Unamuno muy certero ya lo adelantó:" Ustedes vencerán (pues fuerza bruta les sobra), pero no convencerán". Las cabezas parlamentarias han de pensar, razonar, no embestir y además, respetar las normas que en democracia nos hemos dado, pues cuando no se respetan, nos arrastran a todos a sufrir una especie de "trumpismo", tan de moda hoy día y por desgracia.

    No son tan diferentes las actitudes de Trump y la derecha parlamentaria española más radical: PP y Vox.

   El primero se cree el dueño del mundo y los segundos los dueños de España. El primero se salta las normas internacionales para hacer su voluntad y los segundos, corrompen y utilizan en su interés las instituciones públicas (parte de la policía y parte de la judicatura) saltándose de forma evidente todas las normas que nos hemos dado. 

   Solo se diferencian en el ámbito y poder.

   El democrático partido que echa de sus filas a su Presidente, por denunciar corrupción en el propio partido, el partido judicialmente calificado de corrupto, con más del 80 % de su  gobierno enfangado en turbios asuntos: El "modélico" gobierno de Aznar. Ese partido en la cabeza y voz de su portavoz: Sr. Tellado, que le parece bochornoso que en el Consejo de ministros haya discrepancias y por ellas, presiones de la parte más débil de la coalición de gobierno. Eso es parlamentarismo, no lo que hace el Sr. Tellado que es "embestir" constantemente.

   El PP junto a Vox (nacido del PP) componen una oposición que no hace política parlamentaria, se pasan la legislatura "embistiendo", es decir, utilizando todo tipo de argucias, insultos y a sus adláteres en los corrompidos poderes institucionales, además de ciertos medios de comunicación afines, para recuperar el poder que no les dieron las urnas, porque siempre creyeron, como queda dicho, que España es de ellos, de quienes ganaron la guerra civil, consecuencia de un golpe de estado militar.

   Triste situación de una incalificable oposición, democráticamente hablando, que nos perjudica a todos, porque atenta directamente contra la democracia  ...  ¡País! (que diría Forges) 

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