jueves, 21 de junio de 2007

Semillero de obreros de derechas

El modo mas eficaz de hacer inofensivos a los pobres es enseñarles a querer imitar a los ricos . Ese es el veneno con que el capitalismo nos ciega al pueblo llano y la semilla que fructifica en obreros de derechas y los multiplica implementando esa enseñanza de imposible resultado.

Esta enseñanza tiene un coste, bien conocido por los practicantes del liberalismo económico, son las migajas que sobran o se les caen a los capitalistas las que producen entre los enseñados obreros de derechas un efecto freno fabuloso; por aquellas migajas se pelearán entre ellos y contendrán a los que consideren inferiores o sin derecho a ellas. Este coste hay que complementarlo en la desinformación necesaria para que los enseñados obreros de derechas, no salgan del bucle definido y no tengan que pensar de forma diferente a como indica el sistema.

Es una básica idea sociológica, malvada, torticera y sibilina pero eficaz, fundada en miserias humanas y utilizando todos sus defectos, la envidia, la codicia y además muy barata ¡perfecto!

Es más caro educar para que cada ciudadano, en lugar de quedarse en puro imitador, sea un creador o como mínimo un ciudadano librepensador y dificilmente convencible con semajantes gilipolleces.

Esto que prentenden algunas personas y pocos políticos es criticadísimo por la Iglesia Católica que prefiere, logicamente, adoctrinar religiosamente que educar en la ética social y moral aconfesional. Pero cualquier capitalista aprovechará (bueno no se quien se aprovecha de quien, más bien se apoyan uno en otro) el tirón de la Iglesia Católica y formarán frente común para que los ciudadanos no sean educados sin querer imitar a los ricos, de forma que es más caro educar o enseñar a pensar libremente sin necesidad de imitar a nadie.