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domingo, 21 de diciembre de 2025

Habrá que justificar el voto en la urna ¿no?

    Cuando uno elige, tiene sus razones y por eso me pregunto:

   ¿Qué será lo que buscan los votantes de Vox y el PP hoy en Extremadura? 

   ¿Bienestar social? Es decir, supongo que querrán un nivel de vida que les permita vivir felizmente sin estrecheces, aún sin riqueza. Y esto lo buscan en PP Vox, que son partidarios de la política económica de la motosierra y el trumpismo, que evidentemente solo atiende a la libertad de mercado para todos y con la imprescindible competencia mercantil en su política, el más fuerte se llevará la ganancia, que a eso están (es lo único que no ocultan, quizás porque no pueden), y el bienestar social a esperar a otra temporada.

   ¿Mejores servicios públicos? En esto es en lo que nunca va a invertir un gobierno de derechas, porque sencillamente están en contra del crecimiento del Estado, de ahí las privatizaciones (aquí diría que hasta el PSOE tiene que modificar su política, que privatizó demasiado en su día) y los extremeños seguirán sin servicios públicos adecuados. Si acaso, podrán tener servicios privados, que todos sabemos llevan el % de ganancia del capitalista inversor,que los encarece un 20% y estos no son los que nos salvan a los menos favorecidos. Además solo se instalarán donde sean rentables, no como haría el Estado: donde fueran necesarios.

   ¿Sanidad? ¿Educación? Pues lo mismo que los anteriores apartados. Cuando se mercantiliza la educación y la sanidad (ejemplo EEUU) estas son más caras y peores, porque pierden la universalidad, son sólo para la élite social, no para el pueblo y además caras porque a ellos no les importa, tienen pasta de sobra.

   ¿Vivienda?  Sí y solo sí si hay ganancia empresarial por medio, sino nada. El Estado no puede crecer, por tanto, no puede construir barato que hace desleal competencia a la clase empresarial

   Y esto van a votar, los obreros de la derecha extremeña, también los ricos de esa comunidad, pero estos tienen una justificación, los primeros ¿Cúal? No lo entiendo.

miércoles, 17 de diciembre de 2025

La sanidad, salud y cuidados, fuera del mercado

    Es de estúpidos o muy malvados pensar, que la sanidad ha de ser un negocio o pensar en privatizarla, que es lo que pretende la derecha, motivada por los Fondos de Inversión y oligarcas varios, a los que no les importa ni de dónde ni a costa de quienes, ganar dinero, llegando a convertir el derecho a la sanidad en un negocio privado con el que forrarse.

   Esto es consecuencia del capitalismo, nuestro sistema económico hegemónico, que solo beneficia a la minoría más rica a costa de  la mayoría que tendrá peor asistencia o no la tendrá en el peor de los casos.

   Este problema es de todos y a todos atañe sobre todo a los desfavorecidos socialmente.

    Y la estafa de la colaboración público-privada solo cabe en la mente de algún liberal disfrazado de socialdemócrata 

    Dicha colaboración solo beneficia a la parte privada que solo se dedicará a lo que más le favorezcan económicamente, pues su objetivo es en exclusiva el beneficio empresarial.

   Los asuntos caros a la pública, que así los pagamos todos, porque nada es gratis y cuando no es rentable las necesidades humanas no se atienden o a la pública. La economía atiende necesidades humanas, la crematística negocios.

   La prevención a practicar desde la medicina de familia, no renta porque evita el negocio,  aunque satisfaga una necesidad humana básica. Es evidente que todo el ámbito de la salud, sanidad y cuidados ha de estar fuera del mercado.

domingo, 14 de diciembre de 2025

Esta crisis no es oportunidad. Es preciso frenar la crematística

   Vivimos una crisis ética, de valores, no se bien como llamarla desde luego, pero achaco su progreso a una errónea educación de las 2 últimas generaciones, por lo menos.


   Y esta crisis de valores es una forma de acabar con la democracia. Ésta molesta demasiado al capitalismo salvaje, que promueve Trump y el de la motosierra, además de otros elementos fascistas de Europa. 

   Crisis de valores

    No se puede educar una población para el bien vivir, sin que se respete a todos y cada uno de las personas que nos rodean.
   No se puede educar en la competición social, sino en la cooperación y la solidaridad, porque somos seres eminentemente sociales. 
   No se puede implementar en los jóvenes la idea de estudiar para ganar más dinero que el vecino, es un error básico y antisocial, que cuesta muy caro a largo plazo (otra faceta más de la competitividad social, tan nefasta)
   Los síntomas vienen de atrás. Un ministro de educación del PP, Wert, atentó descaradamente contra las asignaturas de humanidades, porque no son productivas (a su parecer, claro)

 Crematística 

 Pero es que la educación no ha de ser productiva, ha de educar, formar las mentes pensantes de los alumnos. Pero Wert y el PP preferían formar trabajadores, no personas pensantes, aunque a corto y medio plazo sean mas rentables empresarialmente, pero como todo gira alrededor de la crematística, que no economía, pues se olvida, aún siendo ministro de educación, de ella y formamos preparados trabajadores rentables para las empresas y la oligarquía, que es para quienes gobiernan y lo permite parte de la izquierda. Olvidándonos de que hay que educar personas para la vida, no para el trabajo.
 
    La sociedad no puede girar únicamente en torno a la crematística y no digo economía, porque realmente la economía piensa y se basa en el ser humano, no en la acumulación de dinero. De esto se  encarga la crematística.

   Economía de verdad 

Comprobamos además que el capitalismo, sistema económico hegemónico, desde hace demasiado tiempo, no es el sistema adecuado para la evolución social, porque produce más daño social que beneficio.
   Y ahí tiene que enfocar la política la solución a los problemas que preocupan a la gente, al pueblo, a la sociedad: Empleo, vivienda, sanidad, educación y cuidados.
   Todos estos problemas sociales de primer orden no se pueden atacar desde el capitalismo, que hemos visto demasiados años su desprecio por ellos porque considera elementos mercantiles las necesidades humanas.
 

La crematística pone la democracia en peligro 

   Hay que cambiar de sistema económico, desde el capitalismo tendremos más de los mismo, más desigualdad social y éste nunca atenderá los problemas sociales si no existe rendimiento económico en ello, por tanto, es imprescindible la implementación de un sistema alternativo como la ESS la EBC y el freno al capitalismo salvaje de Trump  y la motosierra.
 
   La actitud bélica de Trump ante Gaza, Ucrania y Venezuela es una evidencia de que la guerra es imprescindible para mantener el sistema salvaje del capitalismo en el mundo. Aceptan un genocidio intentando banalizarlo. Y bombardearan petroleros venezolanos sin justificación alguna, solo porque quieren acaparar su petróleo: más dinero para acumular a sus engrosadas arcas.
   Es por esto que no les importa atentar contra la democracia y en contra de cualquier población que no se acomode a sus intereses.
   
    

viernes, 5 de diciembre de 2025

Menudo fallo, sin justificar

   Los jueces parecen economistas clásicos y ortodoxos. 

   En economía clásica no se parte de la realidad, sino, como hace el TSJ Tribunal Superior de Justicia, en Madrid: de un falso modelo, para llegar a un fin predeterminado. La sentencia, ya luego ...

   No para juzgar un caso real, sino para juzgar lo que a los jueces les salga de su ... interés, político y personal, más que jurídico, claro está. El fallo a justificar, nunca mejor dicho: fallo será.

   A un día de la festividad de la Constitución, nos produce admiración, la gente que sin pensar, digo yo, que no quiere anticipar qué pasará con el fiscal, esa sentencia pendiente, no nos debe precupar, que el fallo ya fue fatal, porque en todo caso el fallo, un fallo será sin más. Ya no habrá absolución que era el fallo de verdad, porque a todos nos llegó la verdad en el juicio oral, salvo, claro, al tribunal.

   Este fallo judicial hará historia en la justicia de un país que muchos años, sin ella, ya supo estar.

    

martes, 2 de diciembre de 2025

Autónomos: ¡Es el sistema, amigos!

   Los autónomos como el resto de trabajadores, no es que precisen ayudas particulares, simplemente son víctimas del sistema económico que habitamos.

   Lo que precisan, unos y otros, es una sociedad donde la prioridad sean las personas y no el dinero. Si se remunera más el capital que el trabajo, pierden autónomos, trabajadores y pymes y ganan Supranacionales, Fondos de inversión, la especulación financiera. De la misma forma la existencia de guaridas fiscales, solo beneficia a la minoría que las utilizan y desean que les llamemos paraísos, cuando son guaridas fiscales.


   Si lo primordial socialmente es competir y no colaborar, lo están haciendo mal pymes, trabajadores y autónomos. Pero además si se produce y se prestan servicios para acumular dinero y no para satisfacer necesidades de la sociedad, se está pervirtiendo el sistema y por tanto pierde siempre la parte más débil, como en toda competición.

   Los autónomos, al igual que los trabajadores y las pymes, no necesitan menos impuestos, necesitan más ingresos, un nivel de vida acorde al trabajo desarrollado y pagar impuestos desahogadamente, porque todos necesitamos educación, sanidad y servicios públicos adecuados, para bien vivir y estos solo se pagan con impuestos justos.

   La engañifa de bajada de impuestos solo beneficia a los usuarios de las guaridas (paraísos) fiscales.

   Los autónomos como los trabajadores (que ya no están sindicados la mayoría) lo que necesitan son organismos de unión para colaborar. Porque ¿competir entre ellos, para qué?

   Hay que cambiar la forma de pensar y con ella el sistema que es el opresor de autónomos y trabajadores: La renta, la ganancia generada en toda la sociedad va a una minoría que no la merece y quien se esfuerza y trabaja se le remunera indebidamente: He ahí el problema, no en los impuestos. 

viernes, 28 de noviembre de 2025

El libro de Juan Torres L.: Como sobrevivir al trumpismo y a la economía de la motosierra

   Voy leyendo lentamente el libro de Juan Torres López y me siento tan reconfortado, tan feliz, por no haber errado, que no quepo en mí.

   Yo que pensaba, de estudiante y de esto hace casi 50 años, que lo de la economía que iba estudiando sacado a la calle no se sostenía y el problema fue que por decirlo, casi me cuesta el curso. Ahora leyendo: "Como sobrevivir al trumpismo y a la economía de la motosierra" me ha reconfortado de tal forma que recomiendo a todo el mundo que lea ese libro de Juan Torres López. Me está encantando, sinceramente. Más que nada porque confirma lo que pensaba hace tanto tiempo, pero no lo podía compartir, no me atrevía.

   Y no diré nada más, léanlo 

¡Salud! 

    

    

   

    

La corrupción debe marcar el voto. Y el pueblo con democracia directa

   Actualmente el dilema político nacional es peliagudo, aunque para mí no hay dilema, el asunto PP y PSOE, simplemente: Ninguno.

   Yo votaría a cualquier otro partido que demuestre honradez. ¡Honradez, no fascismo!

   Y para ello espero que haya a quien votar de izquierdas y de derechas, pero limpios por demás, que ya parece imposible buscar esta cualidad.

   La corrupción es fatal, desvastadora económicamente y sobre todo porque a largo plazo, la tendremos nosotros que pagar. De esto es precisamente, es de lo que parte del pueblo no se entera o no se quiere enterar y los corruptos nunca te van a informar.

   En política no se puede actuar como si fueras del Barça o del Madrid hay que actuar con sentido común y raciocinio, pensando que es mejor para ti y tu pueblo.

   Nos educan para ser buenos trabajadores y casi nunca para ser buenos ciudadanos, que es lo importante y ahí es donde hemos de incidir en las Administraciones Públicas, para que atiendan a los ciudadanos y a ellos vayan sus presupuestos en educación y formación.

   La democracia es el sistema ideal o como mínimo el menos malo de los conocidos, pero hay que apoyarlo, impulsarlo y no abandonarlo nunca, si se deja solo se pierde, mejor dicho, lo pervierten enseguida. Hay demasiado interés particular en ello: Llámase corrupción y fondos de inversión.

   Así las cosas hay que convenir que, al mínimo vital, lo mejor socialmente es la cooperación, la colaboración ciudadana.

   Si comenzamos todos a pedir que el voto no sea definitivo, que pueda revocarse, de alguna forma, para que si el elegido sale rana: fuera. Es decir, más control popular sobre los parlamentarios, que sí, que son nuestros representantes, pero en cuanto dejen de representarnos: ¡ A la calle!. Sin falta de elecciones. La voluntad popular es la que debe mandar SIEMPRE.